Deutsche Tageszeitung - La Celinemanía toma París antes del regreso de la diva a los escenarios

La Celinemanía toma París antes del regreso de la diva a los escenarios


La Celinemanía toma París antes del regreso de la diva a los escenarios
La Celinemanía toma París antes del regreso de la diva a los escenarios / Foto: © AFP

Con vestidos de lentejuelas y micrófonos dorados en mano, miles de fans abarrotan un sofocante teatro de París para entonar juntos los clásicos de Céline Dion antes del tan esperado regreso de la superestrella.

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La Celinemanía ha tomado París ante el primer concierto completo de la cantante de 58 años, previsto el sábado, desde que reveló que padecía un infrecuente trastorno neurológico que la obligó a abandonar los escenarios.

Quienes se quedaron sin entrada para los 26 próximos shows de la cantante canadiense están encontrando otras formas de sumarse a la locura, incluidas gigantescas fiestas de karaoke en las que pueden desgañitarse.

Algunos afinaban más que otros. "Estamos todos cantando terriblemente desafinados, y estamos orgullosos de ello", dijo Sébastien Bonnet, de 41 años, luciendo gafas de sol en forma de estrella cubiertas de brillantitos.

Bonnet estaba entre los 2.600 fans que se agolparon en el Grand Rex, un teatro emblemático del centro de París, para un karaoke masivo con todas las entradas agotadas organizado por L'Ecran Pop.

Dentro del recinto art déco, los fans se lanzaron a comprar productos inspirados en Céline Dion, desde sombreros rosas con la inscripción "My Heart Will Go On" hasta micrófonos dorados que se agotaron rápidamente.

Pero la gran atracción era la oportunidad de cantar sus éxitos favoritos a pleno pulmón.

- "Me está preparando" -

Incluso antes de que comenzara el karaoke en vivo, sus canciones flotaban por los tres pisos del recinto, arrastrando a los fans a improvisadas sesiones corales.

Los que estaban un poco más afinados tuvieron la oportunidad de unirse a la banda sobre el escenario tras una audición a primera hora de la tarde.

Chiara, una profesora de canto de 31 años, y Antoine, un cantante profesional de 23, interpretaron el querido clásico en francés "J'irai où tu iras" ante un público entregado.

"El ambiente esta noche es increíble: me está preparando para el concierto", dijo Chiara, todavía eufórica tras bajar del escenario.

Y aunque los fans se lanzaron con entusiasmo a cantar todo el repertorio de Dion, sus éxitos en francés resultaron ser los que más entusiasmo despertaron.

Pero para muchos entre el público, la noche iba de algo más que simplemente cantar.

Uno de los coorganizadores del evento, Clément Henaut, ha sido fan desde que tiene uso de razón, habiéndose criado con la música de Dion como banda sonora constante de los viajes en auto con su madre.

Desde entonces, se ha cruzado con la cantante en dos ocasiones. "Hasta llegué a darle un beso en la mejilla", contó.

- "Triste al menos un mes" -

Pero cuando las entradas para su regreso salieron a la venta mediante un sistema de sorteo, Henaut y parte del equipo de L'Ecran Pop se quedaron con las manos vacías.

"Como todos los demás, intenté conseguir entradas durante esos días horribles", confesó.

La decepción ayudó a encender la chispa de la idea de una noche de karaoke dirigida a otros fans que también se habían quedado sin la oportunidad de ver a la diva.

Corinne Abitbol, una pensionista con un vestido de lentejuelas doradas que acudió a cantar con unas amigas del coro, conocía bien esa sensación.

"Creo que estuve triste al menos un mes", dijo, aunque estas fiestas "lo compensan un poco".

Aun así, la fiebre por Céline Dion no decae en París: la venta de productos derivados arrasa, los karaokes se multiplican y todos los días, o casi, la cantante habla con sus incondicionales fans que la esperan a la salida del hotel Royal Monceau.

Da unos cuantos pasos de baile, hace vocalizaciones, presenta a su caniche, responde a preguntas triviales --¿Su plato favorito? La pizza--, pero esquiva las referentes a los temas que cantará o a sus posibles invitados.

Más allá de los éxitos que se cantarán, lo que fascina es su trayectoria. Su reaparición en la Torre Eiffel, durante los Juegos Olímpicos de París, le confirió un nuevo estatus de icono.

"Celine es un fénix", estimó Carole, una maestra de 51 años que acudió a la velada en el Grand Rex con un grupo de compañeras de trabajo. "La hemos echado de menos".

(S.A.Dudajev--DTZ)