El jefe del Pentágono testificará por primera vez ante el Congreso sobre la guerra en Irán
El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, prestará este miércoles su primera comparecencia ante el Congreso estadounidense sobre la guerra en Oriente Medio, en un momento en el que los esfuerzos por poner fin al conflicto se han estancado.
El secretario de Defensa, muy criticado por la oposición demócrata por la escasa información que se les ha suministrado, responderá a las preguntas de los miembros de la Comisión de Fuerzas Armadas de la Cámara de Representantes junto a Dan Caine, el jefe del Estado Mayor de Estados Unidos.
El testimonio del funcionario, una figura particularmente controvertida del gobierno de Donald Trump, llega en momentos en que las negociaciones de paz con Teherán se adentran en un punto muerto.
Según reportes de prensa, Washington se muestra escéptico ante una reciente propuesta de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, una vía clave para el tránsito de hidrocarburos que bloqueó luego de que desatara el conflicto hace dos meses por los ataques en su contra lanzados por Estados Unidos e Israel.
Varios funcionarios estadounidenses no desmintieron las informaciones de la cadena CNN y el diario The Wall Street Journal que aseguraron que el presidente Donald Trump ve con recelo la oferta, en medio del frágil alto el fuego vigente entre las partes.
Durante una cena de Estado en la Casa Blanca el martes, Trump dijo al rey Carlos III de Inglaterra y a otros invitados que Teherán había sido "vencido militarmente".
Pero Amir Akraminia, portavoz del ejército iraní, aseguró el martes a la televisión estatal que la república islámica no considera "que la guerra haya terminado", y afirmó que Teherán "no confía en Estados Unidos".
La última propuesta de Teherán, transmitida por el mediador Pakistán y que Trump y sus asesores analizaron en una reunión el lunes, establece líneas rojas que incluían el espinoso programa nuclear de Teherán y Ormuz, según la agencia de noticias Fars.
De acuerdo con los reportes, el plan contemplaría además que Teherán afloje su control sobre el estrecho y que Washington levante su bloqueo sobre los puertos iraníes mientras continúan unas negociaciones más amplias.
- "Buenos negociadores" -
El secretario de Estado, Marco Rubio, dijo que la oferta iraní era "mejor" de lo que pensaban, pero cuestionó si los funcionarios detrás de ella tenían autoridad, tras los asesinatos de altos cargos de la república islámica por parte de Israel.
Rubio, en una entrevista con Fox News, dijo que las exigencias de Washington para reabrir Ormuz son "volver a como debería ser" y a la situación anterior a los ataques de Estados Unidos e Israel del 28 de febrero.
"Son muy buenos negociadores", dijo Rubio, y agregó que cualquier acuerdo final tenía que ser "uno que les impida definitivamente lanzarse por un arma nuclear".
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Defensa iraní, Reza Talaei Nik, advirtió que Washington "debe abandonar sus exigencias ilegales e irracionales".
"Estados Unidos ya no está en condiciones de dictar su política a las naciones independientes", afirmó, según la televisión estatal.
Catar, un aliado de Washington que fue blanco de ataques iraníes a pesar de su papel como mediador, advirtió de la posibilidad de un "conflicto congelado" si no se encuentra una solución definitiva.
Los precios del petróleo se dispararon tras la advertencia de Doha y los informes de que era poco probable que Trump aceptara la propuesta iraní.
El barril de Brent, referente mundial, se encuentra por encima del nivel que alcanzó antes de que ambas partes anunciaran su alto el fuego a principios de abril, en torno a los 112 dólares, mientras que el WTI norteamericano superó los 100 dólares el martes por primera vez en dos semanas.
Ambos contratos cotizaban ligeramente al alza el miércoles.
- Ataques en Líbano -
La violencia perdura en Líbano, el otro frente de la guerra, a pesar de una tregua en la zona recientemente extendida entre Israel y Hezbolá, el grupo armado respaldado por Irán que arrastró al país al conflicto al lanzar cohetes contra Israel.
Por primera vez desde que comenzó el alto el fuego, el ejército libanés afirmó el martes que un ataque israelí había tenido como objetivo a sus tropas, con un saldo de dos soldados heridos en el sur.
El ejército israelí había advertido a los residentes de más de una docena de aldeas y pueblos que evacuaran de inmediato, alegando que la "violación del alto el fuego" por parte de Hezbolá lo obligaba a actuar.
Ocho personas, entre ellas tres socorristas, murieron en ataques israelíes en el sur de Líbano.
A pesar de su ocupación de una franja de territorio a lo largo de la frontera, el ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Saar, dijo que su país "no tiene ambiciones territoriales en Líbano".
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(S.A.Dudajev--DTZ)