Mali vive crisis de seguridad tras ola de ataques yihadistas que mataron un ministro
El gobierno militar de Mali se vio inmerso en una crisis de seguridad tras una ola de ataques en todo el país de combatientes yihadistas que el fin de semana mataron al ministro de Defensa y al parecer tomaron control de una ciudad norteña.
No se informó del paradero del líder de la junta, general Assimi Goita, desde el inicio de los ataques la madrugada del sábado.
La ofensiva, sincronizada por rebeldes de la coalición Frente de Liberación Azawad (FLA) y el yihadista Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), atacó varias zonas de este país extenso y árido.
Analistas señalaron que los ataques fueron el desafío más serio que enfrentan las autoridades militares desde la ofensiva de marzo de 2012, repelida por la intervención de fuerzas francesas que abandonaron el país.
Las fuerzas del ejército combatían en algunas partes del país, pero la muerte el sábado del ministro de Defensa, Sadio Camara, representó un serio golpe al gobierno.
Camara, su esposa y dos de sus nietos murieron en un ataque con coche bomba contra su casa en el bastión gubernamental de Kati, en las afueras de Bamako, indicaron su familia y las autoridades.
Los combates continuaban el domingo en varias zonas, incluyendo Kati, los pueblos norteños de Kidal y Gao, así como Severe, en el centro de Mali.
Rebeldes de la etnia tuareg dijeron a la AFP que alcanzaron un acuerdo para permitir a las fuerzas del Cuerpo Ruso en África, que apoyan al ejército de Mali, retirarse de la ciudad norteña de Kidal, que aseguraron tener bajo su control.
El ejército de Mali recapturó el bastión tuareg de Kidal en noviembre de 2023 con ayuda del grupo paramilitar ruso Wagner tras más de una década en control rebelde.
Las FLA, conformadas por grupos tuareg que quieren la independencia de Azawad, un territorio del norte de Mali, también indicaron haber tomado zonas en la región norteña de Gao.
Mali tiene más de una década arrasada por la violencia yihadista, pero los ataques del sábado son los más severos desde 2020, cuando la junta tomó el poder.
(B.Izyumov--DTZ)