¿Cuántos microplásticos hay en el cuerpo? Los investigadores quieren zanjar el debate
¿Cuántas micropartículas de plástico contiene el cuerpo humano? Ante estudios científicos alarmistas y en ocasiones controvertidos, científicos de todo el mundo han establecido un marco de investigación para avanzar en el debate sobre su posible insalubridad.
En años recientes, investigaciones han afirmado que se han encontrado microplásticos en todo el organismo humano, incluido el cerebro o en la sangre.
Sin embargo, algunos de estos estudios, en particular el que afirma haber encontrado el equivalente a una cucharada de plástico en el cerebro de cadáveres, han sido objeto de duras críticas.
Para algunos científicos, estos estudios estarían sesgados por la contaminación debida a la omnipresencia de materiales plásticos en los laboratorios, mientras que las técnicas utilizadas por los investigadores podrían confundir tejidos humanos, como la grasa cerebral, con plástico.
Para zanjar el debate, 30 científicos de 20 institutos de todo el mundo han propuesto un nuevo marco para la investigación sobre los microplásticos, fruto de trabajos publicados el martes en la revista Environment & Health.
Esta metodología permite a los investigadores precisar su grado de certeza sobre el nivel de microplásticos detectados.
La omnipresencia de esos materiales en el medioambiente es indiscutible. También es "muy probable" que el ser humano ingiera regularmente microplásticos presentes en el aire y en los alimentos, explica a la AFP Leon Barron, investigador del Imperial College de Londres.
Sin embargo, aún no hay pruebas suficientes para afirmar que sean perjudiciales para la salud, según el autor principal del nuevo marco de investigación, presentado el martes.
Aunque los microplásticos, y sobre todo los nanoplásticos, que son aún más pequeños, son muy difíciles de detectar, algunas investigaciones han reportado su presencia en zonas del cuerpo humano donde era "menos probable" encontrarlos, indica Barron.
- "Escena de un crimen" -
Así, un estudio publicado en la revista Nature Medicine a principios de 2025 afirmaba que se habían encontrado partículas de plástico -con un volumen total equivalente al de una cucharada- en el cerebro de personas fallecidas recientemente.
Eso supondría que habían atravesado las potentes defensas de la barrera hematoencefálica, que aísla el cerebro, objetaron con escepticismo numerosos científicos.
Para algunos expertos, la técnica utilizada en este estudio —la pirólisis-GC-MS— puede confundir las grasas con el polietileno, comúnmente utilizado en los envases de plástico.
Contactado por la AFP, Matthew Campen, autor principal de ese estudio, no respondió.
Otras investigaciones han sido criticadas por no utilizar medidas de control de calidad que permitan excluir cualquier contaminación cruzada.
Sin ellas, "es imposible saber si los plásticos detectados provienen de los propios tejidos o de los envases, los productos químicos, los equipos de laboratorio o las partículas de plástico presentes en el aire", explica a la AFP Dusan Materic, investigador especializado en microplásticos.
El marco propuesto el martes invita a los investigadores a utilizar diferentes técnicas para detectar microplásticos de forma fiable.
Para Barron, se asemeja al método utilizado por los científicos forenses para analizar las fibras de alfombra encontradas en la "escena de un crimen": asegurándose a medida que avanzan de la fiabilidad de sus resultados.
La idea es "poner a todos los laboratorios que realizan este trabajo en igualdad de condiciones", permitiéndoles especificar su grado de confianza en los resultados, afirmó. Según él, esta idea "ya está empezando a abrirse camino".
Esto implica que los científicos demuestren transparencia publicando todos los datos brutos de sus estudios y adoptando prácticas rigurosas de control de calidad.
"Para ser claros, los microplásticos son un problema", resume Barron.
"Todas las investigaciones realizadas hasta ahora se han llevado a cabo de buena fe", afirma, pero para determinar si los microplásticos son perjudiciales para la salud, es necesario ponerse de acuerdo sobre los niveles que se encuentran en el cuerpo humano.
"Los científicos que se desacreditan mutuamente en los medios de comunicación no están siendo constructivos", argumenta.
(O.Zhukova--DTZ)