Deutsche Tageszeitung - El bloque de Hezbolá se encamina a perder terreno en las elecciones en Líbano

El bloque de Hezbolá se encamina a perder terreno en las elecciones en Líbano


El bloque de Hezbolá se encamina a perder terreno en las elecciones en Líbano
El bloque de Hezbolá se encamina a perder terreno en las elecciones en Líbano / Foto: © AFP

El mayor bloque parlamentario de Líbano, liderado por la formación proiraní Hezbolá, parece encaminarse a un revés frente a la oposición y a candidaturas independientes, según los resultados parciales de las elecciones legislativas difundidos este lunes.

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Los comicios celebrados el domingo estuvieron marcados por la grave crisis que atraviesa este país, que una gran parte de la población y las organizaciones internacionales atribuyen a la corrupción y a la inercia de la clase dirigente, que se perpetúa desde hace décadas.

Según los resultados parciales anunciados por el ministro del Interior Basam Mawlawi, varios candidatos independientes obtuvieron escaños en el parlamento que hasta ahora estaba dominado por la formación chiita Hezbolá y sus aliados, entre ellos el Movimiento Patriótico Libre (MPL) del presidente Michel Aoun.

"No hubo violaciones durante el escrutinio", afirmó Mawlawi a la prensa anunciando resultados para 49 de los 129 escaños.

Sin embargo, la Asociación Libanesa para la Democracia de las elecciones, los comicios estuvieron marcados por irregularidades y la intimidación de electores.

"El conteo de votos sigue en curso y los resultados serán anunciados de forma progresiva", agregó el ministro.

- Sancionar -

Según los conteos de los mismos partidos, el partido cristiano Fuerzas Libanesas (FL), liderado por Samir Geagea y que tiene fuertes vínculos con Arabia Saudita, tuvo un avance significativo, tras centrar su campaña en Hezbolá.

El FL, que forma parte de una clase política que se mantenido casi sin cambios en los últimos 30 años, podría convertirse en el mayor partido cristiano, por delante de la formación del presidente Aoun, de 88 años.

El resultado de la votación podría influir en las elecciones presidenciales previstas para en noviembre, pero su impacto en la desastrosa situación económica del país es incierto.

Desde hace tiempo se espera que Aoun fuera sucedido por su yerno, Gebran Basil, perteneciente a su misma formación, pero el avance del FL proyecta dudas.

"Podemos decir que el pueblo libanés ha sancionado a los partidos en el poder y se ha unido a nosotros, expresando su voluntad de un nuevo comienzo", declaró a AFP Marc Saad, portavoz del FL.

Los resultados definitivos, que se esperan en la noche del lunes o el martes, van a desvelar si Hezbolá y sus aliados puedan mantener una mayoría en el parlamento.

La débil tasa de participación de un 41% indica que los partidos tradicionales no lograron una gran movilización.

El país está regido por un complejo sistema de reparto de poder entre las comunidades religiosas dominadas por los partidos políticos tradicionales.

- "Frustración" -

"La abstención está en parte relacionada con la frustración ante la clase política y el sentimiento de que no habrá ningún cambio importante en relación a la situación económica", considera el analista político Karim Bitar.

En casi dos años, la moneda nacional ha perdido más del 90% de su valor y el desempleo casi se triplicó. Cerca de 80% de la población vive abajo de la línea de pobreza, según la ONU.

Además de una profunda crisis, una explosión devastó el puerto de Beirut en agosto de 2020, matando a más de 200 personas, dejando miles de heridos y destruyendo barrios enteros de la capital.

"Las elecciones constituyen una forma de desterrar a la clase política, no solo de pedirle cuentas", comentó Chadi, de 38 años, quien perdió su casa en la explosión.

Las elecciones fueron una oportunidad para que muchos expresaran su frustración con la élite gobernante, señalada como responsable de la crisis que vive el país desde 2019.

En este contexto diez o más diputados independientes surgidos del estallido de protestas de 2019 podrían alterar el juego de influencias entre barones políticos, que ha caracterizado la política libanesa desde hace décadas.

"Queremos construir un país, aunque nos lleve tiempo", dijo Jad Abdel Karim, de 32 años, que afirmó haber votado para demostrar a la clase dirigente tradicional que hay otras fuerzas políticas en este país.

El joven votó en la ciudad de Tiro, feudo del Hezbolá donde un candidato independiente de oposición obtuvo una sorprendente victoria al ocupar un escaño que los aliados del partido chiíta mantenían desde 1992.

(A.Nikiforov--DTZ)